jueves, 2 de abril de 2020

REFLEXIÓN SOBRE LA PROSTITUCIÓN.

El tema del que hablaremos en esta nueva entrada será sobre la prostitución. La anterior entrada era la investigación y opinión de una profesional del periodismo, ahora queremos darle nuestro punto de vista desde el ámbito de la ciencia social.

¿Qué sabemos sobre la prostitución? Realmente poco. O quizás no es que sepamos poco, sino que estamos mal informados debido, entre otras cosas, a la mala utilización de los medios de comunicación.
Como estudiantes del Grado de Trabajo Social hemos descubierto que se conoce realmente poco sobre este ámbito tan caracterizado por el miedo y tabú que le rodea. Miedos y tabúes propios de una sociedad que desconoce el motivo que lleva que una mujer se adentre en la prostitución para sobrevivir.
Si de algo estamos seguros, es que el número de personas que ejercen la prostitución de forma no esclavizada es más bien pequeño. De un modo u otro, son supervivientes. Si no es para mantener a su familia es para beneficiar al proxeneta de forma obligada, o por alguna necesidad de la propia persona. Personas sin nombres, ya que esta profesión cada día tiene una nueva integrante.

Por otro lado, saber que el origen de la prostitución no es algo que aparece de la noche a la mañana, tiene que existir una demanda. La demanda de la persona que va a disfrutar de la compañía de una o varias mujeres a cambio de dinero, la demanda del "comprador".
Lo peor de este trabajo, (si se me permite la opinión) no es que denigren a las mujeres ni que vulneren sus derechos, no. Lo peor es la culpa y el remordimiento que tienen las personas que ejercen la prostitución. Nos han hecho creer que la culpa era de las personas que ejercían este trabajo, ya que el porcentaje más alto de trabajadores en este ámbito se lo lleva en género femenino. Pobre de nosotros si alguno llegó a creerse tan patraña mentira.
Arrastrados por una educación arcaica y machista, alimentada alrededor del culto al hombre, nos encontramos de cara con una realidad cruel, en la que un grupo mayoritario, demonizado y poco visibilizado, sufren agresiones físicas y verbales, violaciones y vejaciones día si, y día también, por parte del resto de la población. Las señalan y culpabilizan de lo ocurrido, de su profesión e incluso de su comportamiento.
Discriminan con insultos hacia su persona y prohíben su socialización con el resto de la población porque sus compañías o su vida repercutirán en la de los demás.
Todo es miedo o distancia hasta que nos toca vivir esto en la familia, y ahí, es solo cuando llegamos a comprender el mundo tan sórdido y oscuro en el que se encuentran miles de víctimas presas de sus facturas, y de proxenetas que obligan a la fuerza a ejercer un trabajo en el que después de dicho sacrificio no reciben más que odio y repugnancia por parte de la población.
¿Alguna persona de nuestra población se ha preguntado que siente esa mujer cuando ejerce la prostitución?
No todos, ya que de momento, estamos en una sociedad dormida, que aunque es cierto que poco a poco va despertando, todavía queda mucho por hacer. Nos queda conseguir que la sociedad esté cada día un poco más humanizada y unida mediante sororidad.

Y tu, ¿qué sabes sobre la prostitución?

Atte.: El grupo.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho vuestra investigación sobre este tema, algunas personas no son conscientes de lo que de verdad abarca esta profesión y lo sufrible que es. Cuando en verdad lo hacen porque no les queda otro remedio para subsistir. Buen trabajo chicos :)

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  2. Me parece una reflexión muy buena y muy cierta, era fundamental hablar de ese sentimiento de culpa.

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